sábado, 18 de julio de 2009

Piotr Ilich Tchaikovsky



1840
*Piotr Ilich Tchaikovsky nació en Votkinsk, ciudad rusa cercana a los Urales, el 7 de mayo del 1840 según el calendario de la época (que corresponde al 25 de abril según el actual).

Ilia Petrovich, su padre, que descendía de una familia de hidalgos sin tierra, habia estudiado en la Escuela de Minas, yí fue nombrado director de la fábrica de Votkinsk, cargo que le supuso un gran incremento de ingresos; tras enviudar se casaría en 1833 con la que sería la madre del futuro compositor, nieta de emigrantes franceses, y la que el artista veneraba.

*La familia tuvo seis hijos: Nikolai, Piotr, Alexandra, Ippolit, Modest y Anatoli, aunque Tchaikovsky comúnmente se refiere a ellos como Kolia, Sasha, Polia, Modia y Tolia, apelativos coloquiales en Rusia.

El pequeño Piotr (o Petia) empezó a componer según sus propias palabras “en cuanto supe qué era la música”; ya con cinco años volcaba al piano las arias de ópera que escuchaba en el orchestrión (órgano mecánico), y sus primeras impresiones musicales están relacionadas con el canto de su madre y con las canciones populares de Votkinsk.

1848
En ese año, tras la jubilación de su padre, la familia vuelve a San PetersburgoUna figura importante en la infancia de Tchaikovsky fue su institutriz Fanny Dürbach, que cuando pequeño le animaba y encaminaba en el amor por la música. Ya lejos de su hogar, el joven Piort le comenta en una carta que “nunca estoy lejos del piano; me alegra cuando estoy triste en San Petersburgo "

Tchaikovsky empezó a tomar clases de música con Filipov; dedicándole mucho tiempo al piano. El muchacho era un niño nervioso y toda esta actividad fue demasiado para él, con lo que cayó enfermo; prohibiéndole los médicos que volviera a tocar el piano. Con el tiempo poco a poco fue desapareciendo su enfermedad nerviosa, pero el ya adolescente siguió siendo poco sociable.
Entre tanto, Tchaikovsky se preparaba en la Escuela de Jurisprudencia, sin mucho entusiasmo (tal y como Schumann también había hecho); y no se dedicaba en serio a la música. Pero siendo su padre partidario de que siguiera sus estudios musicales - al fin y al cabo no debía abandonar algo que le gustaba tanto y se le daba tan bien - para lo que contrató a un profesor, el señor Rudolf Kündinger, quien abrió al niño nuevos horizontes musicales.

1854
A los catorce años sufre Tchaikovsky una tremenda pérdida: la muerte de su madre a causa del cólera, hecho que añadió una depresión a sus crisis nerviosas; poco después, su padre también enfermó de cólera, y todos se temieron lo peor, pero afortunadamente, el cabeza de familia se restableció a la semana.

1856
En este año, con Tchaikovsky escucha por primera vez el Don Giovanni de Mozart, pues antes sólo conocía ópera italiana, quedando deslumbrado por la fuerza, riqueza y sutileza del compositor. A partir de ese momento, no se cansará de alabar al músico austriaco, convirtiéndolo en modelo de belleza, frente a las óperas italianas que prácticamente monopolizaban la escena rusa en ese tiempo; aún así, no conocía a Schumann e incluso nunca habia escuchado muchas de las sinfonías de Beethoven.

Es también alrededor de esta época cuando Tchaikovsky empezó a sentirse más unido a sus hermanos pequeños, los gemelos Anatoli y Modest; éstos se habían quedado huérfanos a muy corta edad, y Piotr, conociendo la importancia del cariño de una madre, quiso ser para ellos el apoyo afectivo del que carecían.

1859
Tras cinco años centrado en los estudios, tanto academicos como musicales,, Tchaikovsky finalizó Derecho, convirtióndose en oficial del Ministerio de Justicia en 1859.

1863
Poco a poco también Tchaikovsky reconsideraría su vocación; su trabajo no le satisfacía, aunque no estaba seguro de ser demasiado mayor para estudiar música seriamente; “han hecho de mi un funcionario, y un mal funcionario además” diría el compositor. De todos modos, no es hasta que tiene veintitrés años cuando decide dejarlo todo por la música, a instancias de su padre y de un poeta amigo suyo, Apushtin, aún malogrando las esperanzas de su familia de que hiciera carrera en el Ministerio de Justicia; logra matricularse en el Conservatorio de San Petersburgo, y poco después abandonaría su puesto de funcionario.

Musicalmente era un buen improvisador, con gran sentido de la armonía, pero sus conocimientos hasta entonces eran limitados, incluso se sorprendió cuando un primo suyo le dijo que podía modularse de una tonalidad a otra. Como estudiante de música compensaba sus carencias con una enorme capacidad de trabajo: en cierta ocasión Anton Rubinstein, le pidió unas variaciones, y el joven se quedó despierto toda la noche hasta componerle doscientas; esta facilidad se pondría de manifiesto en su Trío, en el que un tema folclórico ruso se transforma sucesivamente en un vals, una mazurca e incluso una fuga.

Anton Rubinstein era un gran pianista y el director del Conservatorio de San Petersburgo. La primera vez que oyó hablar de él fue a su profesor, el señor Kündinger, que le contó que había escuchado al pianista Rubinstein que acababa de regresar del extranjero. Poco después, excitado por la curiosidad, fue a escucharlo y cuenta que quedó sorprendido por la “manera” en qué tocaba, por el espectáculo visual que suponía.

1866
El compositor se traslada definitivamente a Moscú, y empieza a dar clases como profesor de Teoría de la Música en el nuevo conservatorio creado por Nikolai Rubinstein, del que habla como un hombre bueno y agradable, aunque la relación entre ambos tendría luego altibajos.
Sus primeros intentos de composición no fueron satisfactorios, y quemó varias partituras. Tras varias obras primerizas, oberturas y algunas danzas, se decide a componer su Primera Sinfonía y concibe nuevos proyectos acerca de una ópera, El Voivoda.

En San Petersburgo Tchaikovsky entró en contacto con el llamado Grupo de los Cinco (Balakirev, Rimsky-Korsakov, Mussorgsky, Borodin y Cui), en una velada musical en casa de Balakirev, al que había conocido antes en Moscú.

Los miembros del grupo no estaban predispuestos hacia las composiciones de Tchaikovsky, ya que en sus obras hacía uso no sólo de la canción campesina, sino también del folklore urbano. Consideraban a Tchaikovsky ecléctico y cosmopolita, le reprochaban que su música no era realmente rusa, y sobre todo, no podían perdonarle el que estuviera vinculado al Conservatorio, al que veían contrario al elemento popular; sin embargo, y tal y como decía Igor Stravinsky, lo ruso es una esencia natural en Tchaikovsky.

Para Tchaikovsky, estos compositores tenían talento, pero se mostraban presuntuosos y con aires de superioridad; no comprendía los intentos de reforma de Mussorgsky y no le gustaba su música, aunque admitía que el compositor de Boris Godunov tenía mucho talento. A Cui lo veía como a un amateur con talento; igualmente Borodin, que dedicado a la ciencia no desarrolla todas sus virtudes. El único de los miembros del Grupo a quien Tchaikovsky estimaba realmente era a Rimsky-Korsakov, que se daría cuenta que la técnica también es importante en el arte de componer.

Aunque en desacuerdo con ellos, Tchaikovsky se interesó por la canción campesina, con lo que siempre que iba a San Petersburgo se relacionaba con ellos. Fue entonces cuando le dedicó su fantasía sinfónica Fatum a Balakirev, el más despótico dirigente del Grupo, que se mostró muy crítico con la pieza.Conoce también Tchaikovsky a otros de sus grandes contemporáneos, entre los que encontramos a Turgeniev, Tolstoi, Berlioz, Liszt, Saint-Saëns y Wagner.

Sigue componiendo, con una gran variedad de obras de todos los tipos, desde óperas a cuartetos de cuerda, sus sinfonías nº2 y nº3, y otras obras como La tempestad, el poema sinfónico Francesca da Rimini, Romeo y Julieta y el magnífico Concierto para Piano nº1.

En cuanto a su vida amorosa, en su juventud se relacionó con muchachas de buena familia. Afirmó estar un poco enamorado de una tal Sofía Herngross, y más tarde dedicó sus primeras composiciones a Vera Davidova. En otra ocasión confesó estar prendado de Mufka Tarnovki, pero su reacción ante las muchachas nunca tuvo pasión física, pues al igual que su hermano Modesto, era homosexual y ello le hacía muy desgraciado; las murmuraciones le asociaban con muchos estudiantes del Conservatorio, y es probable que Vladimir Shilovski y su sobrino Vladimir Lvovich Dadivov (Bobik) hijo de su hermana Alejandra, a quien le dedicó su sinfonía Patética, hayan tenido relaciones con Piotr Tchaikovsky.

Esta no aceptacion de sus impulsos eroticos y la represión de los mismos en una sociedad muy cerrada, le dio a su vida y a su música un matiz sombrío, sensual, introspectivo, triste, romántico y lastimero que lo distingue de sus compatriotas pues la música rusa es muy objetiva, llena de ritmos alegres de danza; aunque a veces logra olvidar su drama y componer obras de brillante colorido y con aires de danza.

1869
Piotr Ilich Tchaikovsky sabía que necesitaba casarse para satisfacer los deseos de su padre y por su propia reputación; así que cuando conoció a una cantante, Desirée Artot, nieta de un músico francés notable, estando de gira con una compañía en Moscú, se propuso unirse a de ella y por este motivo le escribió una carta a su padre fechada el 7 de enero de 1869 donde le comunicaba su deseo de casarse en ese verano y en donde dice textualmente "la amo con toda mi alma y no podré vivir sin ella"; pero al continuar Desirée su gira por Varsovia, conoció a un barítono español, Mariano Padilla y se casó con él.

1876
En una carta a su hermano Modesto del 10 de Octubre de 1876 escribe Tchaikovsky "hay personas que no pueden remediar el despreciarme a causa de mi vicio………. Deseo, por medio del matrimonio o de algún otro lazo público con una mujer, cerrar la boca de esas despreciables criaturas."

1877
En Marzo de 1877 conoce a dos mujeres que iban a influir en su vida; una de ellas, Antonina Ivánovna Milrkova, estudiante del Conservatorio, con quién desgraciadamente se casaría, y la otra, su benefactora, la rica viuda Nadezhda Filaretovna Frolovskaia Von Meck con quien mantuvo una amistad epistolar que duró catorce años.

En Abril o Mayo de 1877 Tchaikovsky recibió una declaración de amor de una alumna del conservatorio, Antonina Milyukova, que decía haberlo conocido aunque el compositor no la recordaba; a ésta siguieron otras cartas, incluida una amenaza de suicidio si él no iba a verla.

Tchaikovsky la visitó y le dijo que no podía amarla... todo hubiera quedado ahí si en esos momentos no se encontrara inmerso en el proyecto de una nueva ópera, Eugene Oneguín, pues se vio a si mismo como el desconsiderado personaje de Onegin rechazando a la joven Tatiana.

Así, de una forma impulsiva, a la semana de conocerse se prometieron, casandose el 18 de Julio de 1877.

El matrimonio fue una pesadilla desde el principio; según el propio Tchaikovsky: "Su cabeza [de Antonina] están tan terriblemente vacía como su corazón: nunca en presencia mía expresó la menor idea ni dio el menor signo de sentimiento o emoción, aunque he de admitir que siempre fue amable conmigo. Ni una sola vez mostró el menor deseo de saber lo que yo hacía, cuál era mi trabajo, cuáles mis planes, que leía yo, en que consistían mis gustos intelectuales y artísticos. No conocía ni una sola nota de mi música. [...] Permanecí dos semanas en Moscú con mis esposa. Fueron dos semanas de continua, absoluta e insoportable tortura moral. Caí en la desesperación. Deseé morir; me parecía la única salida. Empecé a vivir momentos de locura en los cuales mi mente se llenaba de un odio tan perverso hacia mi infortunada esposa, que la hubiese estrangulado".

En esta tormenta de desesperación, Tchaikovsky intentó quitarse la vida de manera que nadie pudiera sospechar que se trataba de un suicidio, así que se lanzó a las aguas del Moscova, para pillar una pulmonía... pero ni siquiera llegó a resfriarse. Finalmente su hermano Anatoli se lo llevó al extranjero, ante la insistencia de los médicos.Pasó un mes en Clarens, Suiza, y tras una breve visita a Paris, marchó a Italia; su relación con Nadezhda Filaretovna von Meck, la rica viuda que fue su mecenas durante años, también comenzó en esta época, y no podía haberlo hecho en mejor momento.

Nadezha Filaretovna era la mujer más rica de Moscú. Tras la muerte de su esposo se dedicó a sus once hijos, a la música y a la protección de músicos, y nunca tuvo una conversación cara a cara con Tchaikovsky, pues ella así lo quiso.

Comenzó encargándole una pieza para violín y piano y continuó ayudándolo económicamente durante catorce años, dedicandole Tchaikovsky su Cuarta Sinfonía, en reconocimiento a tanta generosidad y apoyo.

1879
Siete más tarde, siendo profesor del Conservatorio, compone su "Primera Sinfonía" y dos después "El Voivoda", su primera ópera, que se estrena en el Teatro Imperial de Moscú. En 1879 "Eugene Oneguín" que, con "La Dama de Picas", en el 90, ascienden a los lugares preeminentes en una relación que se completa con otros siete capítulos. No muchos, cuando la fecundidad del artista en otros campos, en el sinfónico, la música de cámara y el ballet es tan grande .

Quizá sea "Eugene Oneguín" la obra maestra del teatro entre sus creaciones. La califica de "drama lírico íntimo", porque se propone describir y reflejar fundamentalmente los caracteres de los personajes. Se inspira en un libreto de Pushkin. Desde el lento, obsesivo preludio, con un melancólico tema en el que se mece destacarse la figura de Tatiana, sin duda la más entrañable y completa, la mejor servida con una larguísima, excepcional aria, nos sentimos captados por esta música dulce, nostálgica, expresiva.

1881
Protegido ampliamente por madame Von de Meck, con la que habia establecido relacion gracias a Nicolás Rubinstein, serán dos largos lustros los que, a partir de 1881, pueda emplear el artista en realizar viajes, relacionarse con los círculos musicales lejanos a su país y, al decir de sus detractores, europeizarse, cuando es el hecho que el dominio formal, el respeto a normas imperantes no impide que brille, con sello y fulgor propio, el orientalismo que entraña en sus obras.

En 1881 murió Nicolai Rubinstein, a cuya muerte Tchaikovsky compuso su único Trío con piano, a pesar de que tiempo antes había manifestado su desconfianza hacia este género.

1885 -1888
En este año compuso la Sinfonía Manfred, y la Quinta Sinfonía tres años después, en 1888.

1890
La Dama de Picas, su ópera más conocida junto con Eugene Oneguín fue compuesta en 1890. Éste es el año de su ruptura con la señora Von Meck, debido a causas que se conon muy bien: al parecer, aquélla se encontraba sin fondos, pero Tchaikovsky le insistió que esto no era ningún problema (por aquel entonces ya era económicamente independiente); sin embargo ... También se dice que la señora Von Meck se sintió reflejada en la Condesa de La Dama de Picas.

En estos años su fama creció rápidamente; visitó la mayoría de las capitales europeas dirigiendo sus obras; para ello tuvo que superar su terrible timidez a la hora de coger la batuta: sin embargo, él mismo se sorprendió de lo cómodo que se sentía dirigiendo.

1891
En 1891, año de la composición de El Cascanueces, viajó a Estados Unidos y dirigió en la inauguración del Carnegie Hall.

1893
Su última sinfonía, la Patética, fue estrenada en San Petersburgo el 28 de Octubre de 1893, sólo nueve días antes de la muerte del compositor. Las causas de ésta muerte no están del todo claras: la versión oficial es que Tchaikovsky bebió un vaso de agua infectada de cólera; sin embargo más tarde se han desvelado motivos más oscuros.

Tchaikovsky habría sido convocado a una reunión de sus antiguos compañeros de la Escuela de Jurisprudencia; al parecer Tchaikovsky mantenía relaciones con el sobrino de uno de ellos, y en aquella reunión un tribunal de honor dictó que debía suicidarse si no quería que la cuestión se hiciese pública. Según esta versión, el suicidio se llevó a cabo con arsénico (otros dicen que bebió el agua infectada a propósito)

Sea como fuere, el 6 de noviembre fallecia uno de los más grandes compositores del siglo XIX; siendo enterrado en el cementerio Alexander Nevsky, de San Petersburgo.

viernes, 17 de julio de 2009

Oscar Wilde



WILDE Y DOUGLAS
EL RETRATO DE UNA PASIÓN

Si el poeta de la "Divina comedia" llegó al paraíso tras vagar errático por el infierno y el purgatorio, OscarWilde y Lord Alfred Douglas hicieron el recorrido inverso. Sus días felices se saldaron con una tragedia que les obligó a purgar sus excesos.


*"Todos los hombres matan lo que aman... Unos matan su amor cuando son jóvenes y otros cuando son viejos; unos lo ahogan con manos de lujuria, otros con manos de oro... Unos aman muy poco, otros demasiado, algunos venden y otros compran; unos dan muerte con muchas lágrimas y otros sin un suspiro; pero aunque todos los hombres matan lo que aman, no todos deben morir por ello". De este modo consideraba Wilde la naturaleza del amor mientras expiaba las heridas de sus fatales dardos, en una larga balada escrita tras abandonar la cárcel de Reading (Gran Bretaña). La pasión que le había herido de muerte respondía a un nombre: Lord Alfred Douglas.

*Oscar Wilde tenía 37 años, esposa, dos hijos y un lugar más que privilegiado en el mundo literario, cuando el joven Alfred vino a teñir de tragedia la brillante comedia que Wilde se había propuesto representar hasta el fin de sus días.

**Alfred vio en Oscar a un ingenioso caballero y éste tomo su belleza impoluta como fuente de inspiración

*El encuentro sucedió durante el verano de 1891. Alfred, que apenas contaba 20 años, se dejó ver una tarde entre el círculo de escritores imberbes que frencuentaban la residencia de Oscar, en el barrio londinense de Chelsea. Después de haber leído por enésima la novela recién publicada de Wilde, "El retrato de Dorian Gray", Alfred pidió a un amigo común que le llevara a una de estas reuniones para conocer al autor. Wilde vio inmediatamente en el apuesto joven "de aspecto jovial, áureo y encantador", el álter ego de su Dorian Gray: un hombre que jamás perdería la belleza y juventud, porque los años y los vicios no estropearían su imagen; en lugar de ello, su retrato oculto iría adoptando una expresión atroz. Douglas, por su parte encontraría en Oscar al "más caballeroso amigo en el mundo".

*La escasa atracción mutua de aquel encuentro se alimentó del gusto que ambos sentían por el placer, el esteticismo y el derroche. Todo un alegato de "virtudes" propias del movimiento decadentista francés que, a medio camino entre lo divino y lo diabólico, hizo mella en la Inglaterra victoriana de fines del siglo XIX. El representante más carismático de los decadentes británicos no era otro que Oscar Wilde.

*Pero las circunstancias de maestro y pupilo eran bien distintas. Wilde había llegado a la cumbre de su carrera por méritos propios. Con un brillante historial académico, hizo de sus excentricidades en el vestir, sus agudas conferencias y sus escritos, un articulado trampolín desde el que cayó con insultante sinceridad moral, en los salones de la estrecha sociedad victoriana. Sus trabajos eran esperados con ansiedad y le proporcionaban buenas rentas. Y, pese a que algunos detractores catalogaban de inmorales sus agudos análisis sobre la conducta humana, había logrado poner a sus pies al exigente público londinense.

*El ocioso joven Douglas, por su parte, descendiente de la nobleza escocesa, creció siempre entre dinero, influencias y una legión de sirvientes. Su padre, el octavo marqués de Queensberry, el belicoso John Sholto Douglas, al que curiosamente se deben las reglas que rigen el boxeo, iba a ser el acicate de la tragedia que viviría la pareja. Cuando Alfred conoció a Wilde, estudiaba en Oxford, escribía poemas y se encargaba de la edición estudiantil de una revista literaria.

**Paraíso

Los dos amigos comenzaron a intimar cuando, en la primavera de 1892, Douglas pidió al escritor que le salvara de un chantaje. Probablemente, había algún objeto que le involucraba fruto de una imprudente relación con un amante "profesional". Alfred no era ningún inocente. Wilde se trasladó inmediatamente hasta la residencia del chico y, tras pasar juntos el fin de semana, dio instrucciones a su abogado para que resolviera el asunto. A partir de entonces, empezaron a verse cada vez con más asiduidad en sus respectivas casas y en hoteles, y a viajar juntos. Wilde no escon´día el interés que sentía por el joven, le pedía que comiera y cenara con él, le enviaba cartas y regalos: "Bosie (apelativo familiar de Alfred) ha insistido en que vengamos a tomar aqui nos sandwiches" - escribe Oscar a su amigo Robert Ross desde el Hotel Royal Palace de Kensington-. "Es un lirio irreprochable... está fatigado, yace como un jacinto en el sofa y yo le venero"·

*La esposa del escritor; Constance Lloyd, aún no era consciente de hasta dónde había llegado la relación de su marido con Alfred, y pensaba que éste era uno más de su extasiado círculo de admiradores. Y de algún modo, ellos tampoco. Como contaría más tarde Douglas en su autobiografia: "La devoción que sentía por Oscar, no estaba fundada, ciertamente, en una admiración física. Yo le amaba porque era brillante y maravilloso... su inteligencia y el hechizante encanto de su conversación superaban por completo las desventajas de su apariencia".

*En esta borrachera de exaltación mutua, los amantes se juntaban para disfrutar de la vida, haciendo gala de un "estético" derroche, en suntuosas mansiones, en los grandes hoteles como el Savoy, que Oscar alquilaba para escribir, en el prestigioso Café Royal o en el burdel de su amigo Alfred Taylor. Pero aquellos excesos pronto iban a mostrarles su doble filo. La primera pelea tuvo lugar a principios de 1893. Bosie despilfarraba el dinero antes de haber aprendido a ganarlo y comenzó a descuidar sus estudios en Oxford. Oscar veia que el joven iba directo a la deriva y trató de poner límite a su despreocupación.

*Aquello provocó más de una discusión: "amadísimo entre todos los muchachos" -le escribía Wilde en una carta- "tienes que dejar de hacerme escenas, me matan, destrozan la belleza de la vida, no puedo verte, tú que eres tan griego, tan elegante, deformado así por la pasión; no puedo escuchar de tus labios carnosos cosas desagradables, no lo hagas, me partes el corazón...". La relación pasaba ahora por un tira y aflojada; cada tres meses, según los cálclos de Wilde, se producía una ruptura, a la que seguía una reconciliación. Bosie no cesaba de reclamar atención. Para mantenerle ocupado, Oscar le invitó a casa a traducir su "Salomé" francesa; el trabajo fue un desastre. El escritor se quejaba de que la obsesiva presencia de Alfred le impedía escribir, pero lo cierto es que durante el tiempo que estuvieron juntos Wilde produjo sus mejores comedias.

*La madre de Bosie habló con Wilde sobre la actitud del joven con respecto a su porvenir y ambos acordaron que el muchacho pasara una temporada en Egipto. Oscar, que no concebía la distancia entre literatura y vida real, le escribía allí cartas de un lirismo exarcerbado: "Londres es un desierto sin tus delicados pies... no tengo palabras para expresar todo lo que te amo".

** INFIERNO

Al regreso de Egipto, Bosie tuvo una discusión con su padre. El marqués, que en un principio había sucumbido a la elocuencia y el ingenio de Wilde, comenzó a alarmarse por la relación que mantenía con su hijo: "Tu intimidad con ese Wilde debe cesar o te repudiaré y dejaré de darte dinero". Aquello era una novedad pues, según se quejaba Bosie, su padre "jamás prestó a sus hijos ni la mitad de atención que mostraba por sus perros y caballos"·. Nada de esto impidió que la pareja se fuera de viaje a Argel. Las cosas empeoraron cuando el hermano mayor de Bosie, Lord Drumlanrig, murió en un sospechoso accidente de caza, después de haber circulado el rumor de que había mantenido relaciones con el primer ministro británico Rosebery. Aquello incitó al marqués a emprender una cruzada para salvar a su hijo pequeño. Intentó sabotear el estreno de la nueva obra de Wilde, "La importancia de llamarse Ernesto", y como no lo consiguió, dejó una carta en el Club de Wilde, en la que le acusaba implícitamente de sodomita.

*"La torre de marfil es atacada por la repulsiva caricatura", se quejaría Wilde en una carta a su amigo Ross. Harto de las persecuciones y azuzado por Bosie -deseoso siempre de enfrentarse a su padre, "que siempre había tratado de forma infame a su angelical madre"-, Wilde dio instrucciones a sus abogados para que obtuvieran una orden de arresto contra Queensberry por libelo criminal.

**Descenso y caída: Oscar es juzgado y condenado a dos años de prisión. Alfred deja Londres.

*Pero aquella decisión se volvería en su contra. El marques fue considerado inocente al actuar "en defensa del bien público". Y, además, consiguió que Wilde se sentara en el banquillo. Una enmienda a la ley de aquel año 1895 convertía en criminal cualquier persona que hubiera cometido un acto de "flagrante indecencia" y así fue intrepretada en el juicio la relación que Oscar supuestamente había mantenido con personas de su mismo sexo.

*La doble moral victoriana que el escritor ridiculizaba en sus obras se cobraba ahora la venganza. Tras un controvertido juicio, el veredicto fue implacable: dos años de trabajos forzados. En el tiempo que precedió a la causa, Bosie visitó a Oscar casi a diario. "La lástima y la compasión intesificaron mi amor por él", escribiría en su autobiografia. Oscar, por su parte, protegió a Alfred negándose a presentarle como testigo frente a su padre y obligándole a refugiarse en Europa. Más tarde reconocería: "Me hubiera gustado que protestaras contra la interpretación dada por tu padre a nuestra amistad".

*Los amigos más cercanos del escritor le aconsejaron que saliera de Inglaterra antes de que fuera demasiado tarde, pero Wilde eligió enfrentarse a la acusación. Durante el proceso, escribió delirantes cartas a Bosie asegurándole que la prisión sería una prueba más de la fortaleza de su pasión: "Aún cubierto de fango te adoraré, desde el más profundo de los abismos te llamaré... Has sido el supremo amor de mi vida, el único perfecto".

**PURGATORIO

*En la cárcel, Wilde se abandonó al dolor: Lo había perdido todo: su casa, su obra, su dinero, la mayor parte de sus amigos y su familia. Enfermo, hambriento, sometido a las duras condiciones de la prisión y abrumado por la noticia de la muerte de su madre, culpó de todo a Alfred. En una carta escrita a su amigo Ross le pidió que recuperara los regalos que había hecho a Bosie y cualquier objeto que en un futuro pudiera comprometer la reputación de los hijos del escritor: "La idea de que lleve puesto algo de lo que le regalé me repugna... Me empujo al abismo de la ruina y la deshonra para satisfacer el odio que sentía por su padre y otras pasiones innobles. Ha destrozado mi vida".

*Douglas, ajeno a tales acusaciones, se compadecía del sufrimiento de Wilde y culpaba de todo a la hipocresía inglesa. Un Oscar más sereno escribiria desde su encierro una larga carta a Bosie que se convertiría en una obra maestra, "De profundis". En ella, admitía la parte de culpa que le correspondía y animaba a Alfred a que hiciera lo mismo: "El vicio supremo es la superficialidad. Todo lo que se comprende está bien".

*Tras ser liberado, en 1897, el escritor abrió su corazón de nuevo a Bosie: "me resulta muy triste la idea de que el odio, la amargura y el desprecio deban ocupar para siempre el sitio que en mi corazón perteneció una vez al amor". Pero lo que Oscar deseaba comprobar, más que otra cosa, era si el muchacho sguía sintiendo la misma admiración por él, ahora que era poco menos que un paria. Ambos comenzaron a escribirse. Bosie pedía un encuentro, pero Oscar temía las consecuencias jurídicas. Sus respectivos familiares habían amenazado con retirarle cualquier tipo de rena, si reanudaban su relación. Incluso, la indulgente Constance anunció a Oscar que le prohibiría ver a sus hijos si lo hacia.

*Pese a todo, los amantes volvieron a verse. Estuvieron juntos en Nápoles unos meses, en los que las discusiones fueron frecuentes. El encanto del pasado se estaba muriendo. En su autobiografía Bosie recordará: "Wilde siempre sostuvo que su amor por mí fue ideal y espiritual". A su salida de la cárcel le acusé de que éste no era realmente el caso y que había otro aspecto en la relación. Él dijo: "Ah, eso fue algo tan pequeño y sólo por accidente; en esencia siempre fue una busqueda del ideal y por último se tornó en algo totalmente ideal".

*Tras aquellas vacaciones juntos, Alfred volvió a Inglaterra ansioso por publicar sus poemas y hacerse un hueco en el mundo literario sin la sombra de su mentor. En tanto que Oscar fijó su residencia en París, donde Bosie le visitaría varias veces. Una herida mal curada en el oído a consecuencia de una caída en la prisión, le hizo guardar cama. En una cena que compartieron el 12 de agosto de 1900, Oscar le dijo a Alfred que no viviría para ver el comienzo del nuevo siglo. Pero nada hacía presentir aquello, por lo que al día siguiente Bosie salió de viaje a Escocia. No volveria a verlo con vida. El 30 de noviembre de aquel mismo año moria Wilde. A los pies de su cama se encontraba su fiel amigo Robert Ross. Alfred regresó de su viaje en cuanto se enteró de la noticia, justo a tiempo para hacerse cargo de todos los gastos del entierro.

**ALFRED DOUGLAS TUVO QUE ENFRENTARSE A LA VIDA SIN OSCAR WILDE. DEL RESENTIMIENTO PASÓ A LA COMPRENSIÓN.

*Dos años después de la muerte de Wilde, Douglas rehizo su vida sentimental y contrajo matrimonio con la poetisa británica Olive Eleanor Custance, quien le dio un hijo. Con el tiempo se convirtió en un activo reaccionario -Wilde siempre le acusó de haber heredado el carácter belicoso de su padre-, dilapidó su herencia y tuvo una vida llena de juicios, uno de ellos por difamar a Winston Churchill. Incluso, pasó por prisión, experiencia tras la cual escribió "In Excelsis" un poema que respondía claramente a "De profundis", en el que no trataba muy bien a su antiguo amante. Sin embargo, en los últimos años volvió a admirar a Wilde y defendió su memoria hasta el día de su muerte, en 1945.

*Cabe preguntarse si Oscar hubiera seguido amando a Bosie, cuando éste perdió su belleza y juventud. El escritor jugó siempre con ventaja en esto. Estaba su obra inmortal. En realidad, Wilde siempre vivió la vida como una proyeccón de su creación literaria. Hasta en su reclusión concibió una obra poética, "La balada de la cárcel de Reading". No hay duda de que hizo honor a su máxima, puesta en boca de un personaje de "El abanico de Lady Windermere": "Todos estamos en la cloaca, pero algunos miramos a las estrellas".